Fecha de publicación: Vie, 26/06/2026 - 17:03

Comunicación pública de la ciencia: El agua como motor de aprendizaje


80 colegios distritales de Bogotá exploran dilemas ambientales reales alrededor de ecosistemas de la ciudad, conectando el conocimiento científico con las realidades de sus territorios.


El agua se convierte en una forma de conectar aprendizajes con experiencias concretas del territorio, lo cual cobra mayor importancia dados los eventos climáticos como el fenómeno del niño que se aproxima. 

En este sentido, la Secretaría de Educación de Bogotá en alianza con la Universidad EAFIT adelanta la estrategia Comunicación Pública de la Ciencia - CPC, iniciativa que busca transformar la manera en la que las y los estudiantes se relacionan con la ciencia en la escuela. La estrategia se desarrolla a través de encuentros organizados en tres fases y se articula alrededor de un eje común: las corrientes de agua.

Este año la estrategia llega a 80 Instituciones Educativas Distritales, con la participación de dos cursos por institución, y convoca a cerca de 6.400 estudiantes de séptimo a undécimo grado, quienes más que aprender contenidos, asumirán un rol activo: serán navegantes de preguntas, explorando los ecosistemas de agua que atraviesan la ciudad y las tensiones que los rodean.

“Hoy es el agua, las niñas y los niños reflexionan sobre el sistema hídrico, pero todas las problemáticas ambientales hacen parte de las reflexiones que debemos y seguimos movilizando con ellas y ellos, la biodiversidad, la protección y el bienestar animal, y la calidad del aire. Justamente para reflexionar y promover acciones concretas sobre este tema y en el marco de la campaña “Brigada por el Planeta”, iniciativa liderada desde la Secretaría de Educación para concientizar y promover entre las comunidades educativas grandes cambios a través de pequeñas acciones, iniciamos la estrategia Comunicación Pública de la Ciencia”, señaló Angela María Cubillos, directora de Ciencia, Tecnologías y Medios de la Secretaría de Educación.


Estudiantes de colegio distrital

 

Esta apuesta recoge lo aprendido entre 2021 y 2025 con la Ruta de Laboratorios de Medios Educativos, donde estudiantes y docentes comenzaron a explorar nuevas formas de crear y comunicar ciencia. Hoy, ese camino evoluciona: la ciencia deja de ser solo contenido y se convierte en el eje para investigar, dialogar y producir conocimiento desde la experiencia cotidiana, de tal forma que preguntas sobre el ambiente, la ciudad o la vida cotidiana dejan de ser abstractas y se sitúan en contextos reales, cercanos y habitados

Es de señalar que de acuerdo con la medición de capital científico realizada en el marco de la Ruta de Laboratorios de Medios Educativos 2025, en la que participaron 1.551 estudiantes, aunque existe un alto interés por la ciencia, el consumo de contenidos científicos fuera del aula —especialmente en medios digitales y audiovisuales— es bajo, lo que dificulta esa conexión. Frente a este panorama, la CPC busca fortalecer el agenciamiento de las y los estudiantes, entendido como su capacidad para comprender situaciones de su entorno, participar en conversaciones informadas y reconocer posibilidades de acción desde sus propios contextos.


Arroyo de agua

 

Aprender desde los dilemas

Trabajar con dilemas permite conectar los saberes cotidianos y el contexto cultural de las y los estudiantes con la necesidad de valerse del conocimiento científico para aportar a discusiones públicas, en este sentido, preguntas sobre el uso de los humedales, la relación entre salud y ambiente o las decisiones sobre el territorio abren conversaciones donde no hay respuestas únicas.

“El aprendizaje basado en dilemas moviliza conversaciones, diálogos, debates y también acciones de comunicación por parte de docentes y estudiantes para mover esas opiniones y posiciones que pueden tomar”, explicó Mauricio Vásquez, director de la estrategia por parte de la Universidad EAFIT y docente investigador de la Escuela de Artes y Humanidades de esta misma institución.

A partir de allí, los estudiantes investigan, contrastan información, dialogan y construyen sus propias perspectivas, entendiendo que la ciencia no solo explica, sino que también permite debatir, argumentar y tomar decisiones informadas. El proceso culmina con la creación de productos educomunicativos sonoros, audiovisuales o gráficos a través de los cuales comparten sus hallazgos, preguntas y perspectivas con la comunidad educativa.

 


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