Fecha de publicación: Mar, 30/06/2020 - 15:46

Colegios públicos prestan sus equipos para reducir brechas digitales en la cuarentena

Más de 270 colegios oficiales de la ciudad han prestado sus dispositivos a estudiantes para acceder a las clases virtuales y a los contenidos de la plataforma virtual de ‘Aprende en casa’.

El 3 de marzo de 1957, hace más de 60 años, una importante empresa trajo a Colombia la primera computadora. Se trataba de la imponente IBM 650, una máquina que llegó a nuestro país para agilizar los procesos contables y que marcaría un punto de inflexión en nuestra historia.

Luego, en los años 80, vino la comercialización de los microcomputadores y en los 90 la irrupción de internet. Pero la masificación de estos equipos en Colombia, que cambiaría la vida de millones de personas, ocurrió en la primera década de los años 2000.

A partir de entonces, el mundo se empezó a digitalizar y, en este 2020, debido a la pandemia por el coronavirus, la virtualidad se situó en el centro de lo que muchos han llamado “la nueva normalidad”. Ahora el comercio, el trabajo y también la educación son procesos que se están desarrollando gracias a los dispositivos electrónicos.

Pero la pandemia también evidenció que, pese a ser fundamentales para el aprendizaje, 4 de cada 10 niñas, niños y jóvenes de Bogotá no cuentan con dispositivos o conectividad en sus hogares. Es decir, unos 354 mil estudiantes de colegios públicos hoy no tienen las herramientas necesarias para estudiar en casa en medio del aislamiento preventivo.

Por esto, una de las metas establecidas en el Plan de Desarrollo Distrital ‘Un nuevo contrato social y ambiental para el siglo XXI’ es cerrar esta brecha educativa, digital y de igualdad en la capital, dotando a 100 mil estudiantes vulnerables con dispositivos y conectividad.

Pero aún faltarían unos 254 mil estudiantes. El gobierno de la ciudad hizo un llamado a la solidaridad de empresas, fundaciones, organizaciones y ciudadanía a unirse a la gran #DonatónPorLosNiños que busca reunir el mayor número de dispositivos para entregarlos a los estudiantes. Campaña que desarrollará hasta el 31 de julio.

Sepa más: Así puede sumarse a la #DonatónPorLosNiños

Para mitigar el impacto de la pandemia en el aprendizaje, una vez se conoció que Bogotá debía entrar en cuarentena obligatoria y después de implementar la estrategia ‘Aprende en casa’, con la que se garantizó la continuación de los procesos pedagógicos de los estudiantes, los colegios oficiales se plantearon el reto de ayudar a quienes no contaban con un computador en casa.

De esta manera, empezó a cocinarse una iniciativa que se materializó con el préstamo de equipos que hacen parte de la dotación de los colegios públicos de la ciudad y que tuvo el apoyo de varios rectores.

“Vimos la necesidad de buscar alternativas para que nuestras estudiantes tuvieran las mejores condiciones de aprendizaje en casa y pudieran sobrellevar este tiempo con la oportunidad de seguir con sus estudios. La idea era que no se vieran limitadas por la falta de un computador o una tableta”, señala Erick Ariza, rector del colegio Liceo Femenino Mercedes Nariño.

Hasta el momento, 270 colegios oficiales de Bogotá se han unido a esta iniciativa que ha beneficiado a 1.928 estudiantes, que ahora pueden acceder desde estos equipos a las clases y los más de 700 contenidos de la plataforma virtual de la estrategia Aprende en casa.

Pero, además, muchos de los dispositivos fueron entregados con programas de matemáticas como Derive y Geogebra, de física como Tracker y de programación como Arduino, con el fin de hacer menos complejo el proceso de aprendizaje durante la cuarentena.

Préstamos de tabletas: del colegio a la casa

Samanta Moreno fue una de las estudiantes beneficiadas con el préstamo de equipos que realizó el colegio Bernardo Jaramillo. Como les ocurre a muchas familias que viven en Bogotá, un solo computador no era suficiente para todos sus integrantes. “Mi tía, quien está en la universidad, me prestaba su computador. Nos turnábamos con mis hermanos por horas y a mí por lo general me tocaba el turno de las noches”, cuenta Samanta, quien cursa cuarto grado

Samanta entrega de tableta

Con esa realidad, las tareas y trabajos se hacían más difíciles y demandaban más tiempo del normal. Por esa razón, ella y su mamá iniciaron un proceso de solicitud para el préstamo de equipos ante su directora de curso, que terminaría con la entrega de una de las tabletas.

“Ha sido un gran beneficio, ya que hemos podido agilizar la entrega de tareas, podemos consultar los contenidos de Aprende en casa y el trabajo se ha hecho más sencillo para todos. Elaboramos un cronograma para el uso de la tableta y mi mamá siempre está pendiente. Mi tía ya no debe prestarnos su computador”, finaliza Samanta.

Julieta Méndez, estudiante de grado tercero del colegio Liceo Femenino, usaba el celular de su mamá para comunicarse con su profesora María Elena y así recibir las indicaciones de las tareas y las guías físicas. Las ganas de continuar con sus clases le ayudaron a ella y a sus papás a estudiar a “punta” de teléfono por un par de semanas. Sin embargo, un día recibió una llamada.

“Mi colegio, el Liceo Femenino, tomó la iniciativa de llamarnos y ofrecernos la tableta. La coordinadora nos la entregó y me pidió que la cuidara mucho para devolverla bien”, indica Julieta. Enseguida explica que la regla de la casa es que el dispositivo solo se usa para hacer los trabajos o para aprender algo nuevo.

Julieta tableta

Ahora las tareas y las clases virtuales son más sencillas para todos, incluidos los papás de Julieta, que al inicio de la cuarentena se las arreglaron para seguir las indicaciones de los profesores a través de WhatsApp y, ahora, gracias al equipo prestado, además de acceder a los contenidos de la plataforma virtual de la estrategia ‘Aprende en casa’ pueden sacarle provecho al campus virtual, un espacio creado e implementado por el colegio Liceo Femenino para hacer aún más pragmática la educación en tiempos de pandemia.

Paula Andrea Guzmán está en su último año del colegio. Y si las materias del grado 11 siempre han sido complicadas, los trabajos se hacían más complejos sin un dispositivo en casa. “Me estaba quedando atrasada con las tareas que debía enviar. Por esa razón, decidí pedir prestado un equipo al colegio”, cuenta.

Unos días después de realizar la solicitud recibió la tableta, que además de las funciones básicas, contaba con varias aplicaciones de Matemáticas, Física y Química. Al igual que Samanta, al inicio de la cuarentena utilizó el celular de su mamá para realizar consultas en internet y conectarse a las clases virtuales. En ocasiones, acudía a un café internet que continúa prestando el servicio en su barrio. Pero una vez recibió el equipo su rendimiento académico mejoró significativamente.

Paula Guzmán tableta

El beneficio está relacionado a la equidad. Muchas compañeras como yo no tenían la oportunidad de tener un dispositivo, y eso es fundamental para seguir con los estudios. Las tareas ahora se tornan mucho más fáciles y las puedo entregar a tiempo. Las aplicaciones con las que venía la tableta ayudan mucho” reflexiona Paula, a quien le tocó vivir su último año de colegio en casa, pero con todas las herramientas para finalizar esta etapa académica y continuar el camino de la educación.

¡La educación en primer lugar!


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