Fecha de publicación: Vie, 28/07/2023 - 17:20

Cuatro colegios de Usme transforman sus entornos educativos compartidos

Con sesiones de mindfulness, muestras artísticas y encuentros deportivos abiertos a las comunidades circundantes, los colegios San Cayetano, Nueva Esperanza, Gabriel García Márquez y Provincia de Québec fortalecen lazos y mejoran la convivencia en la escuela y en su territorio. La iniciativa hace parte del Programa Entornos Educativos Protectores y Confiables - ECO.

En la localidad de Usme se realizó una jornada llena de danza, música, arte y práctica de mindfulness. Estudiantes, docentes, padres y madres de familia y comunidad vecinal de estos cuatro colegios se reunieron para llevar a cabo el primer encuentro ‘Abriendo nuestras alas’, iniciativa pedagógica con la que apuestan a crear relaciones armónicas, mejorar sus habilidades socioemocionales, resignificar los espacios comunes y apropiarse de su territorio.

Con la llegada del Programa ECO al entorno educativo, se realizó un diagnóstico en el que las instituciones identificaron como principales problemáticas comunes las relaciones interpersonales inadecuadas entre los miembros de la comunidad que se encontraban en constante conflicto por temas como mal uso de las redes sociales, tenencia irresponsable de mascotas, intolerancia, inseguridad en el sector y carencia de habilidades para la gestión socioemocional, entre otras, que terminaron en situaciones de violencia en espacios sociales y abiertos del sector como el parque San Cayetano.

Cuatro colegios de Usme transforman sus entornos educativos compartidos

Desde este contexto, cada colegio aportó, desde sus potencialidades, acciones que permitieran pasar de relaciones conflictivas a un sólido y armónico trabajo en red donde se unieron los procesos artísticos desde la danza y la música del Nueva Esperanza, las habilidades en artes plásticas del Provincia de Québec, la exitosa implementación de campeonatos deportivos del Gabriel García Márquez y la estrategia de mindfulness del San Cayetano.

“Esto ha sido un proceso muy lindo porque conecta los diferentes programas de cada colegio y está empezando a generar espacios como en el que estamos hoy para socializar, para reencontrarnos con nosotros mismos y con los otros. Me gusta porque aporta a los niños herramientas útiles para su vida, y a nosotros nos permite unirnos como comunidad”, comenta Sandra Castillo, madre de familia asistente al primer encuentro de cuatro que se realizarán durante el segundo semestre del año.

Para los coordinadores Lorena Aros y Julián Rojas del colegio San Cayetano - institución anfitriona del primer encuentro de ‘Abriendo nuestras alas’ - el construir sobre lo construido y en sinergia con las comunidades que rodean los colegios, potencializa el impacto positivo de experiencias pedagógicas que nacen en las aulas, y que ahora le están apostando a hacer eco fuera de ellas.

“Con esta experiencia de mindfulness - que venimos desarrollando desde hace tres años-, les hemos ayudado a disminuir los niveles de ansiedad y estrés que presentan, tanto ellos como sus familias. Fue una estrategia que nació para contrarrestar los riesgos psicosociales que existían en esta comunidad como depresión, ansiedad, ideación suicida, entre otras, y hasta el momento, los resultados han sido muy buenos”, explica Julián Rojas.

“Ahora con ‘Abriendo nuestras alas’ queremos ampliar esta experiencia para construir redes de apoyo porque son estudiantes y familias que de una u otra manera circulan por los cuatro colegios de la iniciativa. Tienen familiares o se cambiaron de una institución a otra, por eso construir ese tejido comunitario es tan valioso”, agrega Lorena Aros.

Cuatro colegios de Usme transforman sus entornos educativos compartidos

Luego de la primera sesión de mindfulness comunitaria, el colegio Nueva Esperanza llenó de color el ambiente con una muestra artística de danzas y música colombiana que le permitió a los asistentes ver de cerca todo el talento que tienen su niñas, niños y jóvenes.

“Me voy muy contenta porque hoy pude experimentar cosas nuevas como tener tiempo con uno mismo que a veces no se tiene. Además, nos vamos conociendo más con los vecinos porque vivimos en la misma localidad y reconocernos es muy importante, definitivamente vendré al próximo encuentro”  concluye Patricia Pulido, vecina del sector.

Con más sesiones de mindfulness, arte, danza, música y encuentros deportivos abiertos a las comunidades circundantes, estos 4 colegios de la localidad de Usme continuarán trabajando para seguir fortaleciendo sus lazos, transformar sus entornos educativos compartidos y compartir con la ciudad un mensaje sencillo, pero contundente ¡En red podemos hacerlo mejor!


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