Sesenta niñas, niños y adolescentes, con y sin discapacidad, compartieron escenario en el Centro Comercial Gran Plaza Bosa para mostrarnos el enorme poder que nace cuando cada ser humano se siente visto, valorado y amado. Sus creaciones estuvieron inspiradas en la fuerza del corazón, en la belleza de la diferencia y en la magia de construir juntos.
Cada prenda fue creada a partir de la reutilización de telas, convirtiéndose en una expresión sincera de sus emociones, de su sensibilidad y de su compromiso con el cuidado de nuestro planeta. En cada puntada había una historia; en cada color, un sentimiento; en cada diseño, la certeza de que cuando trabajamos en comunidad el corazón siempre encuentra una manera de brillar.
El centro Crecer Bosa, el Colegio Porfirio Barba Jacob y Colegio Alfonso Reyes Echandía crearon espacios para celebrar el arte, la inclusión y la vida en comunidad apoyados por Alcaldía local de Bosa, Dirección local de educación y Secretaría de Integración social.
La pasarela se vistió de arte y el alma tomó forma a través de la creatividad de nuestros niños, niñas y adolescentes.
Grupo 1 – Ecos de libertad Trajeron prendas llenas de luz, elaboradas con telas recicladas y colores neón que brillaron como risas, tiras vibrantes y trapillo tejido recordando que la alegría también se hace con las manos.
Grupo 2 – Caminos Valientes. Aquí la moda se convirtió en símbolo de fuerza. Telas reutilizadas que se volvieron armaduras suaves, tiras que representaron caminos recorridos y colores neón que iluminaron la valentía.
Grupo 3 – Memorias que Sanan. Cada prenda nació de un viaje interior. Los estudiantes transformaron recuerdos, nostalgias y esperanzas en diseños que hablaron por sí mismos. Trapillo para emociones antiguas y colores que cuentan historias que resisten y renacen.
Grupo 4 – Abrazos de Amor Propio. Amarse es aprender a mirarse con ternura. Telas reutilizadas, corazones en trapillo y tiras neón simbolizaron la chispa interna. Cada prenda era un abrazo suave y valiente.
Grupo 5 – Entre Tormentas y Calmas. Esta colección nos enseñó que sentir intensamente también es crear. Prendas que mezclaron lo oscuro con lo brillante, tiras entrecruzadas como nudos emocionales y trapillo que simbolizó la búsqueda de paz.
Grupo 6 – Sueños que Florecen. Sus diseños parecían jardines vivos construidos con telas recicladas y neón vibrante. Tiras que crecen, corazones tejidos y trapillo que protege sueños que buscan la luz.
Grupo 7 – Lazos que Unen. Aquí la moda fue un trabajo en equipo. Tiras neón entrelazadas como vínculos; trapillo como símbolo del cuidado mutuo.
Grupo 8 – Luz del Corazón. Una colección suave, agradecida y llena de serenidad. Colores claros con destellos neón, corazones tejidos y tiras que fluyen como respiración profunda.
DESFILE FINAL. Todos los grupos regresaron juntos a la pasarela para el cierre. Ocho grupos, ocho historias, ocho formas distintas de sentir y crear. Cada uno de ellos nos mostró que la moda también es un espacio de inclusión, conciencia y transformación.
Puedes acceder al registro fotográfico de la pasarela Corazones Blandos en el siguiente enlace 👇