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May
25

5 maestros del Distrito nominados al Premio Compartir

5 maestros del Distrito nominados al Premio Compartir

Tres docentes y dos rectores de la educación pública de la capital figuran entre los maestros más sobresalientes del país, en la versión 2016 del principal reconocimiento a la labor docente en Colombia. Los ganadores se conocerán este jueves 26 de mayo.

Maestros únicos, inspiradores, con compromiso, vocación y la capacidad de transformar vidas con sus prácticas pedagógicas. Así son las mujeres y los hombres que anualmente integran las listas de nominados del Premio Compartir al Maestro, el principal reconocimiento público a los docentes colombianos.

5 maestros de la educación oficial de Bogotá están incluidos este año entre los mejores, luego de superar las diferentes fases de selección entre cientos de propuestas de todo el país y evaluación por parte de los jurados.

Los ganadores en las categorías Gran Maestro y Gran Rector, así como los docentes destacados como Maestros Ilustres, se conocerán el próximo jueves 26 de mayo, a las 7 p.m. en el teatro Colsubsidio Roberto Arias Pérez de la ciudad de Bogotá.

Conozca a nuestros maestros nominados, orgullo para la educación pública de Bogotá.

Jairo Salamanca y Miguel Plazas, unidos para visibilizar los derechos humanos en la escuela

A Jairo y Miguel, maestros de ciencias sociales del colegio distrital Benjamín Herrera de Puente Aranda, los une una pasión: mejorar la calidad de la educación pública. Y con ese propósito, diseñaron su proyecto ‘Construyamos un mundo en armonía entre derechos y deberes’, con el que hacen de la escuela un escenario propicio para la construcción de paz.

Así es la experiencia, en sus palabras:

  • Un trabajo colectivo con los estudiantes. Buscamos posicionar y visibilizar los derechos humanos a partir de la lúdica, como por ejemplo con juegos de mesa diseñados por los jóvenes, y la investigación, con la que profundizan en los grados 10° y 11° como proyecto de grado.

  • Somos maestros por vocación y tenemos la convicción de que es posible generar cambios. Desde que estaba en 5° de primaria, el profe Jairo decidió que quería ser docente porque gracias a su familia lo lleva en la sangre. Miguel, por su parte, escogió la educación como el camino para cambiar vidas y transformar el mundo.

  • La escuela no debe ser un castigo para los estudiantes. Creemos en una educación que forma buenos seres humanos y por eso nos une el interés por mejorar la calidad de la educación. Nuestro trabajo es ser docentes que inspiran ciudadanos respetuosos de sus derechos y conocedores de sus deberes. Además, tratamos de contagiar a los estudiantes del amor que sentimos por las ciencias sociales.

  • Los derechos humanos deben ser una prioridad en los colegios. En el Benjamín Herrera teníamos muchas dificultades de convivencia y pensamos que a través de la lúdica y la investigación podíamos transformar estas situaciones. Eso es lo que hemos logrado. Pensamos que la paz se construye en las comunidades y si abordamos los derechos como un elemento central de la educación estamos formando seres humanos respetuosos los unos de los otros.

  • Ser finalistas en el Premio Compartir al Maestro 2016 es muy emocionante. Tuvimos la oportunidad de conocer propuestas de docentes de todo el país y es muy valioso escuchar cómo están transformando la vida de sus instituciones educativas. Nunca hemos trabajado por un reconocimiento personal, pero ¡somos tantos profesores en el país, que es increíble estar entre los mejores! Claro que es un logro para toda la comunidad educativa y para los profes de ciencias sociales que han hecho posible todo este proceso.

Carlos Humberto Motta, un maestro que enseña a soñar a través de la música

Al son de una orquesta, este maestro cautivó a los estudiantes del colegio distrital Guillermo León Valencia de la localidad de Antonio Nariño. Una experiencia pedagógica que integra a los estudiantes que saben o no tocar instrumentos con un gran propósito: enseñarles a soñar.

Este es el prote Motta, en sus palabras:

  • Convertí a todos los estudiantes de mi curso en músicos. No sabían tocar ningún instrumento, pero comprobamos que después de que se enamoran de la música pueden lograr lo que se propongan. Es un experimento pedagógico que los hace felices y les enseña convivencia, disciplina y valores.

  • Soy un segundo papá para mis estudiantes. Esto es muy importante, porque más que aprendan el arte de la música, me interesa que les vaya bien en la vida, que crezcan con muchas aspiraciones y que le den valor a lo que son y a lo que saben hacer.

  • En educación, tengo la certeza de que para ser buen maestro hay que creer en los niños y jóvenes. Por eso, creo ciegamente en sus capacidades. Si los convencí de que podían llegar a ser músicos, también quiero hacerlo para que sueñen con ser ingenieros o médicos.

  • Sueño con una escuela en donde todos los estudiantes formen parte de una gran orquesta… ¡Pero que tenga arte y música sinfónica! Ya lo estoy logrando poco a poco.

  • Esta nominación es algo con que todos los maestros soñamos. Es un reconocimiento a mi labor de 22 años como docente y a la comunidad educativa. Además, es una oportunidad para dar a conocer este proyecto a nivel nacional y que quizás sirva de base para cualquier institución educativa que quiera desarrollar algo así.

Ramón Garavito, un rector comprometido con la calidad y la gestión educativa

Hace 17 años, Ramón Garavito Cuéllar, dio inicio al proyecto más grande de su vida: la fundación y dirección del  de la localidad de San Cristóbal. Su impecable gestión, sentido de lo humano, y compromiso con su comunidad educativa, ha logrado ubicar a este colegio en concesión en la lista de los mejores de Bogotá. Un reconocimiento para un hombre al que estudiantes y profesores llaman con cariño ‘cajita de sabiduría’.

Este es Ramón, en sus palabras:

  • Es posible que los colegios distritales manejen proyectos de calidad. Esta fue la propuesta que presenté al Premio Compartir al Maestro, y la que hemos trabajado desde la creación de este colegio. Crear ambientes escolares donde los niños se enamoren de su colegio y los profesores se sientan bien, mantener un diálogo constante y directo con los padres de familia, practicar la cadena del buen trato, y la implementación de indicadores que midan el liderazgo, la convivencia, la calidad y el rendimiento académico y administrativo del colegio. Haber quedado en los nominados de este premio, me convence aún más de este sueño.

  • Educación para el desarrollo humano a partir de la formación para el trabajo. Ese es el Proyecto Educativo Institucional de nuestro colegio. Aquí buscamos que los niños se den cuenta del maravilloso potencial que tienen para que cuando se gradúen tengan claro su proyecto de vida. A la par de esto los dotamos de competencias laborales que permitan ampliar su espectro de posibilidades. Para ello, experiencias como el Sistema de Gestión de Calidad Líderes del Siglo XXI, Rectores Líderes Transformadores y Colegios en Trayectoria Mega de Empresarios por la Educación, han sido de gran ayuda, pues nos ha permitido tomar experiencias de la parte empresarial para visualizarlas en la parte educativa, y eso es espectacular.

  • En este país cabemos todos. Hay espacio para la educación privada, para la pública y para las alianzas entre el sector privado y el oficial. Experiencias como la nuestra demuestran que sí es posible tener buenos resultados. Es una cuestión de compromiso y convicción entre directivos, rectores, docentes porque aquí lo que importan son nuestros niños, no estamos produciendo un material en masa, estamos formando seres humanos para una sociedad que sea más justa y equitativa para la paz que tanto anhelamos.

  • La educación oficial debe apuntarle a elevar las expectativas de vida a los niños y darles herramientas para que sean exitosos. Creo que estos niños grandes potencialidades y necesitan más oportunidades. Pero no se trata de darlo todo, hay que enseñar a pescar y no dar el pescado. Es darles la oportunidad de que puedan trabajar de que desarrollen sus talentos y habilidades para así demostrarles que con esfuerzo, disciplina y dedicación se pueden lograr grandes cosas.

  • Felicidad. En eso se resume mi experiencia como rector del colegio Colsubsidio San Vicente. Creo que uno le encuentra mucho sentido a la vida y a su profesión ayudando a formar seres humanos. Ese es el mejor capital que uno puede obtener en su vida, ver niños felices. 

Hugo Florido Mosquera, el rector que le apostó a la inclusión y la diversidad

Desde que tenía 14 años, Florido supo que quería ser maestro hasta el final de sus días. Su legado para la humanidad es el proyecto de Educación para la Diversidad que ha transformado las vidas de 200 estudiantes en condición de discapacidad y de toda la comunidad del colegio República de Venezuela de la localidad de Los Mártires. Por eso es uno de los rectores nominados al Premio Compartir al Maestro. Un orgullo para la educación pública de Bogotá.

Este es Florido, en sus palabras:

  • Toda nuestra vida funciona en torno a la educación para la diversidad. El proyecto que hemos implementado en el colegio no es alterno al proceso educativo, sino que es el proyecto político – pedagógico. Toda nuestra vida funciona en torno a la educación para la diversidad. Todos nuestros niños ingresan al aula regular. Somos la única institución pública en todo Bogotá que atiende niños con autismo al aula regular, o sea que los lanzamos a que desarrollen todas las acciones de aprendizaje, a que vivan todos los ambientes de aprendizaje como cualquier otro.

  • De la educación inclusiva a la educación para la diversidad. Con el trabajo con los niños autistas empezamos a darnos cuenta de que podíamos tener otro tipo de atención a poblaciones que no fueran específicas. Nos dimos cuenta de que tenemos desplazados por la violencia, hijos de trabajadoras sexuales, también tenemos indígenas, afrodescendientes, entonces todo esto nos llevó a la idea de reconocernos como una institución que atiende específicamente la diversidad.

  • Educamos para el postconflicto. Llevamos 20 años haciendo una educación para el postconflicto porque nosotros contamos con personas que pueden hablar de la paz y decir: la paz no se consigue únicamente firmando un tratado, la paz se consigue viviendo en armonía como nosotros vivimos en la institución. Estamos todos los días con el conflicto, pero si hay un lugar que los conflictos se resuelven de manera positiva es en este sitio. Yo pienso que esa es la mejor educación para la paz que se puede hacer.

  • Los proyectos se deben visibilizar. Soy un convencido que cuando los proyectos educativos no se comparten pierden mucho de su potencial. Cuando se visibilizan, muchas personas que creen que un proyecto de desarrollo político pedagógico en educación para la diversidad es una utopía, pues se dan cuenta que sí se puede. Eso me llevó a postularme al Premio Compartir con un proyecto de educación para la diversidad liderado por mí, y para mí es una satisfacción saber que un colegio público está nominado a estos premios que tiene una selección muy exigente. Se presentaron 142 propuestas de las cuales somos 8 nominados, entre esos un colegio público de Bogotá. Eso me llena de orgullo.

  • Para mí la educación es la vida. Por eso el derecho a la educación es un derecho conexo a la vida. Si le niegas el derecho a la educación a un ser humano lo matas. Cuando tú le cierras la puerta de un colegio a una familia, a un niño, lo estas asesinando porque no le das derecho a vivir.