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Jul
17

“El centro de la bicicleta que se construirá en Bosa es único en el mundo”

“El centro de la bicicleta que se construirá en Bosa es único en el mundo”

Steven Fleming, líder de ‘Cycle Space International’, visitó Bogotá para acompañar la creación del primer centro de la bicicleta del país y la región. Según este arquitecto australiano, será una construcción arquitectónicamente única en el mundo.

Steven Fleming está aferrado a una utopía: hacer que las bicicletas se apoderen e invadan, como un virus, las ciudades del futuro. Un sueño en el que las ciudades pueden liberarse del tráfico y la polución y que se gestó en Ámsterdam, en donde hay tantas bicicletas como personas.

Allí fundó la entidad público – privada ‘Cycle Space International’ para representar esfuerzos de ciclistas en todo el mundo y propagar la construcción de infraestructuras alrededor de la bicicleta.

Su lápiz de arquitecto y urbanista ha contagiado proyectos en ciudades como Oslo, Barcelona, Syndey y New Castle y ahora Bogotá, en donde aporta su experiencia a la consolidación de un proyecto pionero en el mundo.

El centro de la bicicleta que el gobierno de Enrique Peñalosa construirá en Bosa, con la colaboración del Banco de Desarrollo de América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo, el C-40 (Cities Climate Leadership Group) y el trabajo conjunto entre las secretarías de Educación y Movilidad del Distrito y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD).

¿Cómo será este espacio de aprendizaje teórico, experiencial y aplicado de la bicicleta, de más de 2 mil m2? Este es el diagnóstico de un experto.

Secretaría de Educación: El concurso para diseñar el centro de la bicicleta de Bosa se abrirá pronto. ¿Cómo sueñan este espacio?

Steven Fleming: Tenemos claro que debe ser algo sorpresivo. Sabemos que hay un barrio allí y que una buena parte de la construcción será parte de ese barrio. Es decir, no será una construcción aislada. Hay calles alrededor, hay un río (Tunjuelo) justo al lado sobre el cual se podría construir un puente. En el diseño hay una gran área de captación que puede incluir a un gran barrio dentro del proyecto.

El centro de la bicicleta le dará vida a todo el barrio porque las cosas que podrían pasar al interior del centro, como la fabricación de bicicletas, también pueden suceder en el sector. Por eso creo que el centro puede tener crecimiento rápidamente.

Usted ha dicho que es una idea pionera para la ciudad y para el mundo, ¿por qué?

Será una construcción arquitectónicamente única en el mundo porque se anticipa a cómo deberían verse las que se construyan en otras ciudades, en un futuro en el cual la mayoría de los viajes se hagan en bicicleta. Ese es un futuro que esperamos por el bienestar del planeta, por la salud y la economía. Creo que Bogotá es un gran escenario para que eso suceda, esta idea del centro de la bicicleta es algo único.

¿Cómo ve el apoyo del gobierno de Bogotá en la construcción de este proyecto?

Ha sido una discusión muy productiva. Tenemos expertos de diferentes campos, personas que saben cómo desarrollarlo de manera más práctica, toda la normatividad alrededor de la construcción del colegio, una gran experiencia. Y luego soñadores como yo, hablando de los anhelos de este proyecto.

Casi cualquier gobierno del mundo está preocupado por la movilidad y por eso he demostrado que, si quieres conexiones, si quieres acceso a más oportunidades de movilidad, la bicicleta es una gran parte de eso. Bogotá está en esa misma sintonía.

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Hablemos del impacto. Bogotá es líder en ciclo rutas y recorridos diarios en bicicleta en Latinoamérica. ¿Cómo ve la construcción de un centro de la bicicleta en una ciudad como esta?

Es un gran inicio. Una vez tienes un buen porcentaje de personas montando en bicicleta, reúnes las condiciones suficientes para que la bicicleta se haga más visible e, incluso, políticamente importante. Esta condición es suficiente para lanzarse a plasmar en el papel como sería una ciudad ciclista y un centro de la bicicleta dentro de ella.

Con “políticamente importante”, ¿se refiere a que el centro de la bicicleta podría ser una especie de vitrina de Bogotá ante el mundo?

Creo que el centro de la bici va a ser un éxito y que va a crecer en un tiempo muy corto. Mi presentimiento es que Bogotá está en los ojos del resto del mundo y esta va a ser una ciudad relevante en términos de más presencia de bicicletas utilitarias y de carga. Es una gran oportunidad para que el mundo eche un vistazo a ese centro y a la ciudad.

La marca de Bogotá podría ser muy interesante para atraer personas de afuera para que se involucren más en la economía de la ciudad. Muchas de las calles aquí se parecen a las de Ámsterdam. Por eso, a medida que este centro tenga éxito, tendremos un núcleo de significancia global, un edificio que nos cuenta una historia para el futuro y, sobretodo, una influencia que se va a comenzar a dispersar en la comunidad.

¿De qué manera cree que va a ocurrir esa dispersión entre la gente?

Muchas de las personas que hoy usan la bicicleta realmente lo disfrutan. La usan para casi todos sus viajes, encuentran caminos en la ciudad por los cuales no hay carros y son bastante placenteros, están más saludables y ahorran dinero. La vida que ellos tienen va a ser viral.

¿Por eso cada vez más personas montan en bicicleta?

Es una infección que pasa en todas las ciudades. La gente comienza a comentar “¿cómo llegaste al trabajo? Llegué en bicicleta, fue más rápido y lo disfruté mucho más” y así este estilo de vida se va haciendo viral. Por eso hoy hay más de 300 kilómetros de ciclo rutas en Bogotá, pero hay planes para que sean muchos más.

Hay muchas calles en esta ciudad como en Ámsterdam, por las cuales se puede montar y hay personas que ya lo están haciendo. Estas rutas no están incluidas en los kilómetros de ciclo rutas que estas mencionando. Así que lo que va a suceder es que el número actual de kilómetros se convertirán en el doble y esto seguirá creciendo: un montón de pequeñas calles en las localidades por las cuales puedes manejar, se convertirán en espacios para las bicicletas.

¿Qué impacto social y económico cree que tendrá el centro de la bicicleta en Bogotá?

Eventualmente lo que está sucediendo, aunque por ahora en menor medida, es que la bicicleta incrementa el acceso a oportunidades. Le da a una persona la posibilidad de acceder a trabajos o a educación en cualquier lugar de la ciudad. Incluso hacer negocios o traer clientes en y desde cualquier lugar de la ciudad.

Más que la movilidad física, un centro de la bicicleta incrementa la movilidad social. Pero, además lo hace de una manera responsable, porque puedes incrementar la movilidad social de la ciudad dándoles a todos una moto, pero eso originará más polución en el aire y probablemente más accidentes. En cambio, si les das una bicicleta, van a contribuir a la seguridad y a la salud de la ciudad, a reducir la polución en las calles y a limpiar el aire, todos los impactos son positivos.

¿Qué oportunidades ve en la construcción de un colegio público articulado al centro de la bici?

Hay sinergias muy interesantes. Estamos buscando que se puedan compartir parte de los programas que tiene el colegio con parte de los programas que tiene el centro de la bicicleta. Es muy común que los colegios tengan algún énfasis particular y aunque el chico que vaya a ese colegio no esté interesado en montar bicicleta, puede llegar a despertar ese interés. Por otro lado, habrá tanto tráfico entrando y saliendo, yendo alrededor del centro de la bicicleta y del barrio, que los estudiantes rápidamente encontrarán que la bicicleta es la manera más rápida y divertida de ir a estudiar.

En lugar de tener niños caminando a más de cinco kilómetros, podríamos hablar de un área de influencia más grande y fácil, para que los niños lleguen al colegio de tres kilómetros y así podemos ofrecer una diversidad de programas y atraer a personas y niños al colegio. Por supuesto cada uno estudiará lo que sienta que quiere estudiar, pero se convertirán de alguna manera en futuristas porque están aprendiendo sobre la bicicleta y cómo la ciudad del futuro va a usar cada vez más la bicicleta.

¿Y sobre el impacto educativo del centro en la ciudadanía?

Soy arquitecto y me gusta hablar de la infraestructura. Pero pienso que los programas educativos tienen un gran efecto. Un estudio reciente en Irlanda le preguntó a la gente por qué tomó la decisión de usar la bicicleta y el 85 % respondió que había un cambio en el ambiente. El otro 15 % arrojó que tomaron la bicicleta como opción de transporte, entonces la educación para la conciencia tiene un impacto muy importante porque en este caso tiene un impacto que cambia el ambiente.

Por otro lado, hay normas y leyes que son fáciles de implementar. En Holanda, por ejemplo, si hay un accidente que involucra a un ciclista y a un conductor, y el ciclista es menor de 14 años se le acusa al conductor de ser el responsable. Muchos conductores en Holanda lo saben y usted no tiene idea de lo educados que son los conductores pidiendo permiso por entre las bicicletas. Esta ley podría pasar mañana, porque favorece a los ciclistas. Hay niños que usan la bicicleta porque no tienen cómo llegar a la escuela porque se demorarían dos horas.

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¿Hay algún ejemplo en el mundo con el que se pueda comparar la construcción de este centro?

No existe un ejemplo. Esta idea es única y por eso todos estamos muy interesados. No se trata de copiar algo que ya existe. Aquí hay cerca de 49 fábricas de bicicletas, que funcionan como clústeres de fabricantes de bicicletas como los que existen en Oregon o en Holanda, en donde hay un centro para la bicicleta en fábricas abandonadas que están experimentando con la fabricación de bicicletas especializadas para entrega de carga.

Allá también hay profesores de ciclismo de las universidades locales y quizá en Bogotá se termine creando un clúster así. Lo que ustedes están haciendo aquí es muy comparable con lo que están haciendo en Holanda en esos términos, pero recuerden que todo esto tiene que ver con el área de influencia de ese centro.

Sobre el papel usted y su equipo han plasmado un gran sueño que se llama ‘Velotopia’, pero en la realidad hay muchos retos frente a los cuales se enfrentan para que esto sea realidad. ¿Cuáles son esos retos que usted ve en esta ciudad?  ¿Qué necesita una ciudad como Bogotá para ser como Velotopia?

Necesitan identificar en corto tiempo áreas en las cuales puedan desarrollar infraestructura alrededor de la bicicleta, con más vivienda enfocada al uso de la bicicleta, por ejemplo, en espacios que no molesten a los conductores.

Puedes molestar al conductor solo un poco, pero hay mucho espacio en esta ciudad. Hay parques, calzadas o muchos senderos en Bogotá. Incluso zonas industriales que no están siendo completamente utilizadas que pueden convertirse en proyectos de vivienda más productivos.

Pueden hacer todo eso y ningún gobierno perderá ningún voto, porque eso no va a molestar a nadie. Lo que estarían haciendo es mostrar otras maneras que se pueden volver infecciosas y así se pueda tener una ciudad más alrededor de la bicicleta.

Aparte del centro de la bicicleta, ¿qué otros pasos podríamos dar hacia la consolidación de una ciudad ciclista?

Hay oportunidades en los sitios en donde los ciclistas tienen que parar, en donde hay semáforos e intersecciones. Ahí se podrían instalar cobertizos y pensar en ciclorrutas que atraviesen toda una ciudad y que estén cubiertas. Incluso, estas cubiertas podrían tener paneles solares para ayudar a la cogeneración de energía.

En el largo plazo deberíamos estar pensando en montar en bicicleta puerta a puerta y bajo cubierta. Aunque uno diga que cinco kilómetros no es mucho, bajo la lluvia o en condiciones extremas eso es mortificante. Una solución como estas es muy buena.

Porque una ciudad educadora es una Bogotá mejor para todos.