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Abr
20

Así enfrenta el cambio climático un colegio público de Bogotá

Así enfrenta el cambio climático un colegio público de Bogotá

Estudiantes, docentes y padres de familia del colegio Luis Carlos Galán Sarmiento unen esfuerzos en el proyecto ‘GAIA’ para mitigar este grave problema que nos afecta a todos. Una experiencia de educación ambiental en los colegios del Distrito, con la que nos unimos a la conmemoración del Día Mundial de la Tierra.

En griego, gaia significa ‘madre tierra’. Pero en el colegio Luis Carlos Galán Sarmiento también traduce ‘Galanistas en Acción e Investigación Ambiental’. El grupo de estudiantes, maestras, maestros y familias que, en la localidad de Puente Aranda de Bogotá, lidera ‘pequeñas grandes acciones’ para hacer frente al cambio climático y generar conciencia en su comunidad.

“Todas nuestras acciones perjudican o ayudan al planeta, por eso creo que el Día de la Tierra no es uno solo: son todos los días y la única opción que tenemos es no descansar ni un segundo para mitigar las consecuencias de lo que hemos causado”, asegura Santiago Bravo, estudiante de décimo grado e integrante de ‘GAIA’.

Sus compañeros Miguel Ramírez y Yessica Agudelo, reiteran lo que dice y con sencillas pero convincentes palabras, explican por qué para ellos ‘pequeñas acciones’ como la creación de una huerta en su colegio y la formación de un semillero de investigación especializado, significan mucho más que un proyecto escolar.

Estudiante echando agua a la huerta

“El cambio climático se produce por el calentamiento global generado por el exceso de gas carbónico que estamos produciendo. Las plantas y los árboles absorben ese gas carbónico y lo convierten en oxígeno, por eso, algo tan sencillo como tener una huerta, ayuda a ‘atrapar’ ese problema. Puede que sea algo pequeño, pero estamos haciendo algo”, dice Miguel.

Esa es precisamente la razón de ser de ‘GAIA’: un compromiso de generar en la escuela espacios que inviten a la reflexión y que desarrollen en las niñas, niños y jóvenes, actitudes, conocimientos y acciones que les permitan actuar de forma sostenible y responsable frente al cuidado del ambiente.

Profesora María Betsabé Rueda en la huertaEsta iniciativa es liderada por la profesora María Betsabé Rueda, quien asegura que ‘GAIA’ ha logrado potenciar y fortalecer el Proyecto Pedagógico Ambiental (PRAE) del colegio Luis Carlos Galán Sarmiento.

“Algunos suelen ver el PRAE como una normatividad que toca cumplir, pero para nosotros es mucho más que eso: es vida, es compartir, es hacer realidad lo que se quiere, es soñar. Y nosotros sí que hemos soñado porque desde el proyecto ‘Acciones Frente al Cambio Climático’ y el grupo de investigación ‘GAIA’ hemos logrado cambios reales dentro y fuera del colegio”, comenta la maestra.

Como el colegio Luis Carlos Galán Sarmiento, en Bogotá, todas las instituciones educativas del Distrito trabajan y fortalecen la educación ambiental a través de los Proyectos Escolares Ambientales (PRAE), de acuerdo a las situaciones o problemas ambientales de su contexto y a la identificación del territorio ambiental. Un trabajo que realiza el gobierno del alcalde Enrique Peñalosa desde la línea estratégica ‘Calidad Educativa para todos’ de la actual política educativa y su proyecto ‘Énfasis en el fortalecimiento institucional de la gestión pedagógica’. 

De acuerdo a la Política Pública Distrital de Educación Ambiental, Bogotá se divide en 8 territorios ambientales: Humedales, Cerros Orientales, Borde Norte, Salitre, Fucha, Tunjuelo, Sumapaz y Borde Norte.

Es desde esta identificación del territorio y del entorno ambiental que la Secretaría de Educación del Distrito orienta las actividades a través de líneas de acción como adaptación y mitigación al cambio climático, sistema hídrico, manejo de los residuos sólidos, protección y bienestar animal, entre otros.

Del resultado de estos procesos y acompañamiento pedagógico, surgen iniciativas como ‘GAIA’ que le apuestan a generar un cambio en la conciencia y en la forma en que hacemos las cosas.

Pasado pisado, presente de frente y futuro en mente

Estudiante observando basura y materasDe acuerdo con el último informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPPC), realizado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el calentamiento global, durante los últimos 50 años se duplicó, registrándose en los primeros años del siglo XXI las temperaturas más altas de toda la historia.

El estudio, entregado en 2014, es enfático: estos cambios están produciendo grandes oleadas de calor, un nuevo régimen de vientos, el empeoramiento de la sequía en algunas regiones e inundaciones en otras, el derretimiento de los glaciares y del hielo ártico y un aumento del nivel del mar.

“Son estas niñas, niños y jóvenes la generación del cambio climático, porque son ellos los que viven y van a tener que criar a sus hijos con las consecuencias que ha traído este grave problema. Por eso, hoy más que nunca, debemos empoderar a los estudiantes para que asuman con responsabilidad, el gran desafío que tienen ante ellos”, explica la profesora María Betsabé, quien hizo de la huerta escolar otro salón de clase donde el cuidado del ambiente es protagonista.

Una estudiante regando agua en en la huerta

Todos los días, alguno de los 1.500 estudiantes del Luis Carlos Galán Sarmiento, visitan este pequeño pulmón verde para cuidar, aprender, mitigar y participar. A esto se suma el trabajo constante con los vecinos que han encontrado en este espacio, un punto más de encuentro.

“También trabajamos los fines de semana con la comunidad y ellos nos han felicitado por lo que hacemos. Tenemos bonitos recuerdos de esta experiencia como cuando, con apoyo del Jardín Botánico de Bogotá, sembramos con los vecinos árboles en el parque que está frente a nuestro colegio. Con eso, no solo contribuimos a cuidar el medio ambiente sino también cuidamos nuestros entornos”, comenta Yesica Agudelo.

La huerta donde se siembra coliflor y brócoliPero la huerta escolar, no es lo único que ésta inquieta comunidad educativa hace para proteger al planeta tierra. Una estación climatológica para monitorear los cambios en la atmósfera, continuas campañas de reciclaje, y una pantalla verde donde los más pequeños cultivan fresas y yerbas medicinales, son otras de las acciones que hacen del Luis Carlos Galán Sarmiento, un colegio comprometido con el cuidado del ambiente y que hoy quieren un dejar un mensaje.

“Nosotros tenemos un lema:  pasado pisado, presente de frente y futuro en mente, y ese es el mensaje que nos gustaría dejar a todos en la celebración del Día de la Tierra. Ya no podemos dar marcha atrás a lo que está ocurriendo en el planeta, pero le estamos quitando la vida a algo que nos la está dando, así que debemos cambiar ya lo que estamos haciendo para poder pensar en un futuro donde podamos hacer un poquito mejor las cosas”.

Dos manos sosteniendo un brote de lechuga que está en la tierra

Porque una ciudad educadora es un Bogotá mejor para todos.

Por Paula Andrea Fuentes

Fotos Andrés Valenzuela